martes, 16 de junio de 2015

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...4, 3, 2, 1 ¡Fuego!
Silencio total, nunca antes nadie había vivido un silencio tan sepulcral, ni en la más alejada calle de las grandes urbes ni en el más recóndito paraje del planeta.

Aunque parezca contradictorio, estos históricos momentos que por unos instantes dejó muda y consternada a la humanidad, que batió todos los récords de celeridad en todas las naciones, apenas si tuvo algunas voces de oposición. Jamás el ser humano había debatido algo tan rápido y tan unánimemente. Y el tiempo que les tomó realizar dicho proyecto fue apenas un poco mayor al que les tomó aprobarlo.

Hacía diez años que la humanidad toda tomó conciencia del problema, pues afectaba a todos sin distingo de raza, color, religión o posición social. Ya en el año 2009 se había recibido un campanazo de alerta, cuando la humanidad vivió el más angustioso momento jamás imaginado por nadie. El caos fue total y no hubo rincón en el planeta que no se afectara.

Todos los sistemas de radiocomunicación inservibles, totalmente silenciosos. Ninguna estación de radio o de televisión funcionaba, semáforos paralizados en un solo color, instrumentos médicos, computadoras y equipos eléctricos paralizados, encendidos pero ni trabajaban ni se apagaban.

Los humanos y animales tampoco se salvaron de tan extraño fenómeno. Miraban pero no veían. La visión era borrosa, como si a todos se les hubiera corrido la retina. Nadie atinaba agarrar o asir algo al primer intento. Era imposible salir o llegar. No se hacían preguntas, no se daban explicaciones, no había comentarios. El sonido se distorsionaba, así que la gente optó por formar grupos agarrados de la mano y enmudecer, pues se habían dado cuenta que al hablar se dificultaba más la respiración que ya de por sí era difícil.

Desde las 09 horas, GMT, del miércoles 11 de Abril de 2009 la humanidad quedó así, como viviendo en el limbo, desconectada de su propio mundo. 48 horas después, en la madrugada del viernes 13, se manifestaron las primeras reacciones. La visión y la audición poco a poco se fueron clarificando, haciéndose más nítida. Todos los seres vivos parecían despertar de un largo sueño, como si hubieran invernado. Apenas estaban mirándose unos a otros con perpleja ansiedad cuando entraron nuevamente en alarmante inquietud, pues el ruido y el caos aumentaban como bola de nieve en avalancha. Eran las 13 horas. Fue cuando todo el mundo reaccionó. Corrían a apagar radios, teléfonos, televisores. Algunos apagaban sus carros, otros los encendían. Se apagaban sirenas y alarmas pero por otro lado las encendían. Instrumentos, computadoras y máquinas se encendían y apagaban por doquier.

A las 15 horas las autoridades empezaron a controlar el caos. Policía, ejército, bomberos y otras entidades perifoneaban al público para que permanecieran en sus casas o que se dirigieran a sus hogares, que no intentaran encender equipos eléctricos ni llamar por teléfono, que estuvieran atentos porque a las 21 horas habría un comunicado de prensa de las autoridades sobre el último acontecimiento. Se solicitaba también a los empleados de las empresas de servicios públicos que se dirigieran a sus puestos de trabajo. A los policías y militares en franquicia se solicitaba que se reportaran a sus respectivos comandos.

A las 20 horas y cincuenta y cinco minutos se restableció el fluido eléctrico normalmente en todas partes. A las 21 horas en punto se inició la transmisión por radio y televisión. Consistía en un texto que fue leído así:
“Congéneres, el fenómeno que han vivido y experimentado en las últimas 48 horas, se ha vivido y experimentado en todo el planeta tierra. En este momento los centros y laboratorios científicos del mundo trabajan afanosamente pora encontrar una explicación a dicho fenómeno. Por razones de seguridad se han suspendido a escala mundial, todos los medios de comunicación, solo funcionarán algunos canales policíacos, militares y gubernamentales. Prometemos un boletín informativo dentro de 24 horas para dar las informaciones que todos esperamos. En los siguientes cinco minutos cada mandatario y en el ámbito local en cada nación hablará a sus coterráneos”.

Durante estos cinco minutos las personas se enteraron de los pormenores ocurridos en su localidad durante el “suceso”. Se aclaró que durante el mismo no ocurrió ningún accidente o desgracia que lamentar, ni siquiera con los pacientes terminales o en los quirófanos de clínicas y hospitales. Los accidentes ocurrieron después, cuando las personas ya conscientes y en forma desesperada querían llegar a sus hogares. Durante estas 48 horas las
personas vivieron como sonámbulas, nadie quería hablar, parecían robotizados.

Se restableció la energía pero no los servicios de telecomunicaciones. Los canales oficiales de radio y televisión eran los únicos en servicio y anunciaban la comunicación internacional para las 18 horas. Se inició la comunicación, otra vez con texto y lectura. “Como se prometió el día de ayer, hoy presentamos la información a todos nuestros congéneres sobre el fenómeno ocurrido recientemente. Recopiladas las informaciones, ésta es la explicación del “suceso”: nuestra estrella solar lanzó al espacio una fuerte e inmensa onda magnética que se mantuvo en expansión durante 1 hora produciendo el fenómeno por todos vivido. La contracción o reflujo de esta onda en su fase principal tomó 48 horas pero aún no ha terminado.

La expansión de la onda afectó la atmósfera terrestre polarizando sus diferentes gases y que debido a la alta contaminación que sufre, se convirtió en una especie de plasma ocasionando que toda forma de energía conocida disminuyera su actividad hasta en un 65%. Luego la contracción de la misma ha ido revirtiendo estos efectos. Eso explica que nuestra visión y nuestra audición retornaran paulatinamente. Lo mismo sucedió con todo artefacto que haga uso de la electricidad. La baja velocidad de los abanicos al comienzo, la demora de las computadoras en responder a las órdenes explica esto. Las restricciones que se tomaron obedecen a que se le está dando tiempo a las máquinas, centrales telefónicas, centrales eléctricas y satélites a que se restablezcan en un 100%, pues sabemos que estarán sometidas a su máxima capacidad de trabajo dentro de 24 horas cuando entren nuevamente en servicio.
Por otro lado, esas náuseas que todos experimentamos en menor o mayor grado irán desapareciendo muy rápidamente, lo cual ocurre en animales también. Buena suerte a todos y fin de la emisión”.

Al igual que el zumbido del mosquito en la oreja a media noche, así se escuchaba el murmullo de las personas en todas las ciudades. Por fin los seres humanos despertaron de su letargo. Esa noche cada cerebro trabajaba a millón. Si toda esa energía se hubiera traducido en luz, nuestro planeta hubiera alumbrado como el mismísimo sol. Pero nadie quería preguntar ni hacer comentarios al respecto.

En los días siguientes las actividades se fueron normalizando. Solo hubo tropiezo con los teléfonos y la Internet por la avalancha de llamadas y solicitudes de acceso.

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En los últimos cinco años la humanidad y la vida en la tierra en general siguieron su curso normal, aparentemente, pues en el trasfondo habían sucedido cosas extrañas y preocupantes.
En los humanos todo parecía igual, las estadísticas mostraban que las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, el SIDA, etc. Seguían afectando al hombre como siempre. Sin embargo, los accidentes de toda índole habían aumentado escandalosamente, como si de repente las personas se hubieran vuelto torpes.

En una de las conferencias que se hacían regularmente por Internet después del “suceso”, se llegó a la conclusión de que el reloj biológico de los seres vivos se había afectado. Las estadísticas de clínicas y hospitales así lo confirmaban:
- Personas que se distraían viendo televisión hasta altas horas de la noche, sin darse cuenta del tiempo transcurrido.
- Algunos aseguraban dormir una hora y sentir como si lo hubieran hecho durante ocho. Otros se molestaban porque los despertaban después de dormir doce horas y aún tenían sueño. 

A los animales también se les trastornaron sus hábitos:
- Muchas veces se oía cantar a los gallos a las nueve de la noche.
- Alrededor de las iglesias se encontraban búhos y lechuzas que se estrellaban contra las paredes porque salían a cazar a plena luz del día.
- Bandadas de palomas y muchos goleros se veían en los puestos de ventas de comidas rápidas al aire libre durante las noches tratando de conseguir algo de comer, pues se pasaban el día durmiendo.
El reino vegetal también vivió lo suyo. El girasol más bien se convirtió en giraluna, ya que era en las noches cuando los pétalos de sus flores se erguían, durante el día parecían marchitas.

El mes de Mayo conocido como el mes de las tres emes, por aquello de los mangos, las moscas y la madre, dejó de serlo. Los mangos florecían en cualquier mes y sin manipulación genética. A las moscas les daba lo mismo molestar de día o de noche.  

Las estadísticas mostraban un aumento en el índice de natalidad en el mundo en los años 2.010 y 2.011. Las revistas médicas explicaban que no era que las mujeres se hubieran hecho más fértiles o que el hombre hubiera aumentado su banco de esperma. Lo que sucedía era que debido a la alteración del reloj biológico la mujer estaba ovulando cada 18 o 21 días. Que el período de gestación intrauterino también se aceleró y por eso los niños nacían siete mesinos, pero físicamente normales. Esto mismo había sucedido con los animales y las plantas. Eso explicaba las abundantes cosechas en esos dos años. 

Así transcurrió este lustro. Todas las ciencias del saber humano, especialmente la medicina, la biología y otras, trabajaban afanosamente por hallar, no una solución, sino una explicación a estos hechos, puesto que se sabía que estos trastornos estaban desapareciendo paulatinamente.

Para el año 2.014 ya todo se había normalizado en la tierra. El “suceso” ocurrido en Abril de 2.009 era un triste recuerdo que todos querían olvidar y que nadie quería volver a vivir. Solo varios grupos de científicos alrededor del mundo, y comisionados para ello, seguían trabajando sin descanso, ahora sí para hallarle solución al problema, pues ya sabían cual era la razón y a que debían atenerse.

Jueves 19 de Noviembre de 2015. A las 10 horas (GMT) las personas sintieron como si hubieran abierto la puerta de un horno ante ellos. Una onda de calor hizo impacto sobre la humanidad de todos haciéndoles sentir como si fueran pollos en un asador. Instintivamente se tapaban los ojos con las manos y se inclinaban sobre si mismas como haciendo reverencia a Satanás, pues parecía que hubieran abierto las puertas del mismísimo infierno. El fogonazo apenas duró pocos segundos, luego todo era confusión, el temor se apoderó de las personas. La piel les ardía y al darse cuenta que sudaban copiosamente corrían a guarecerse en la primera sombra que encontraban. Todos entendían que la puerta del horno se había cerrado pero que la temperatura ambiente era sofocante. 

La desbandada fue total. Como ya se tenía experiencia por el suceso anterior, todo el mundo corría a sus casas por precaución y para tener pronta información de lo acontecido. El resto de la tarde fue un bochorno. El miedo, la incertidumbre y el calor hacían mella en las personas, pues la temperatura se mantenía a 36 grados bajo sombra. A las 17 horas se inició el comunicado oficial que tanto se anhelaba. El texto en pantalla y leído decía:

“Ciudadanos del mundo, como la vez anterior, en el año 2009, hemos vivido y padecido otro fenómeno cósmico que nos está afectando a todos. Los observatorios astronómicos han mostrado que desde la superficie del sol, su cromosfera ha lanzado al espacio una gigantesca lengua de fuego y nuestro planeta acertó a pasar por el cono que proyectó su onda de calor. Como es de suponer, la atmósfera absorbió este calor calentando todas sus capas”.
Un eclipse total de sol cuyo cono de sombra se proyectó en el Pacifico sur confirmó, y terminó de convencer a algunos escépticos, de la apocalíptica conclusión a que habían llegado los científicos del mundo, después de analizar los datos y fotografías entregados por los diferentes observatorios astronómicos tanto en la tierra cono en la órbita geoestacionaria.

Londres, Enero 6 de 2.016. Salón elíptico del hotel Sharaton. A este hotel había llegado un grupo selecto de especialistas de todo el mundo, especialmente comisionados por la comunidad científica internacional. Siendo los delegados un grupo tan pequeño, contrastaba con la multitud de periodistas, camarógrafos y fotógrafos de la prensa mundial, cuya presencia se debía más que todo al informe que rendiría Kevin Melford Martínez, popularmente conocido como mister MM, recientemente elegido director de la NASA.

A las 08 horas se inició la reunión. La intervención inicial estuvo a cargo de mister MM quien entregó su informe:
“Señores, buena parte de la prensa internacional nos han criticado porque nuestros informes han sido muy lacónicos, pero es que la seriedad y gravedad del problema nos obliga ir directamente al grano y dejar un poco de lado el protocolo.
Como ya saben la mayoría de los presentes, el último eclipse de sol mostró enormes lenguas de fuego lanzadas por el sol al espacio y que alcanzaron distancias impresionantes. Ya tuvimos el infortunio de atravesarnos en el eje de proyección de una de ellas, afortunadamente muy pequeña. Debido al movimiento de traslación de la tierra las probabilidades de toparnos de pleno con una llamarada de estas son muy altas. 

Pero esto no es todo, el eclipse también mostró algo más preocupante. A pesar de que la luna estaba en su perigeo, en el momento culminante del eclipse, no alcanzó a tapar totalmente al sol, se observó un anillo muy significativo a su alrededor, lo cual significa que nuestra estrella solar hace rato inició su nueva etapa de crecimiento. Esto lo demuestra el hecho de que las famosas perlas de Bayle y el anillo de diamante no se apreciaron en esta ocasión, pero en cambio una franja mayor de la cromosfera fue visible.
El segundo punto a tratar es la organización de grupos de trabajo. Cada delegado recibirá una carpeta donde se amplía la información presentada”.

La prensa que atiborraba el salón había sido mantenida a raya por los guardias de seguridad, de manera que cuando míster MM alzó el brazo para despedirse más de un centenar de flashes cegaron por un instante a los delegados y fue tan intensa la luz que muchos sintieron escalofrío y se le erizaron los vellos, pues por un momento imaginaron lo peor.

Una vez desalojada la prensa del salón, los delegados iniciaron sus deliberaciones y después de varias horas de trabajo llegaron a un consenso: cada grupo de trabajo debía tener un astrónomo, un geofísico, un físico, un químico, un biólogo, un matemático, un meteorólogo, un experto en energía nuclear. Todos con experiencia en asuntos espaciales.

 En total se conformaron once grupos de trabajo y se marcaron las pautas a seguir. Por ejemplo, serían catorce horas estrictas de trabajo, dos horas para tomar los alimentos y ocho para el descanso pues nadie debería sufrir de estrés durante los siguientes cuarenta y cinco días que duraría el trabajo. Cada grupo tendría libertad de solicitar un asesor en cualquier área y en cualquier momento. El objetivo de los grupos era presentar un proyecto que salvara la humanidad de la catástrofe cósmica que se le venía encima en cualquier momento.

Los grupos fueron trasladados y concentrados en un edificio acondicionado especialmente. El primer piso estaba ocupado por la cocina y las habitaciones del personal de servicio y de seguridad. En el último piso había una pequeña central telefónica, una estación de comunicación satelital y dos poderosas computadoras con enlaces a todos los observatorios astronómicos y centros científicos del mundo. En el resto de los pisos estaban las habitaciones de los delegados, un grupo por piso, un salón de trabajo, computadoras, mesas de dibujo y todo lo necesario para el proyecto.

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El 26 de Febrero, 45 días después, se entregaron los proyectos a una comisión de notables para su evaluación y selección. Se citó para una conferencia televisada a nivel mundial. A los ocho días y en el hotel Sharaton a las 08 horas se inició la tele reunión. Sólo tres proyectos, de los once, fueron presentados.

El moderador de la tele reunión llamó al grupo número nueve que presentó un proyecto en blanco. El representante del grupo tomó la palabra y explicó:
“Nuestro proyecto se fundamentó, como se ha de suponer, en una nave espacial, pero al final tuvimos un problema de humanística que no pudimos resolver. Acaloradas y extenuantes discusiones nos envolvieron en asuntos religiosos, económicos, políticos y raciales.
- En asuntos religiosos por ejemplo, se cuestionaba: ¿Por qué el Papa, acaso los dirigentes de las otras religiones no son hijos de Dios? Si la cuestión es salvar la humanidad ¿Qué pasa con los ateos?
- ¿Por qué el señor que acaparó el mercado mundial de las computadoras, por qué aquel que heredó semejante fortuna? ¿Si la cuestión es de billete por qué no los mafiosos traficantes de armas y drogas?
De todas maneras para donde van no les sirve el dinero.
- ¿Por qué el presidente de la potencia representante de la democracia? ¿Que pasó con los representantes del socialismo?
-  ¿Por qué van a viajar los blancos, acaso para los negritos no hay cupo? ¿Es que los orientales no cuentan?

Después de tantos días de debates sin ponernos de acuerdo, un colega latinoamericano trajo a colación un refrán muy popular en su pueblo que aclaró el asunto: “O todos en la cama o todos en el suelo”. Es por eso que nuestro proyecto quedó en blanco y sólo contiene una propuesta: Si aquí aparecimos o si aquí nos crearon, entonces aquí nos quedamos. Al fin y al cabo, todos vamos a ser chicharrón.

A continuación el representante del grupo número cinco explicará el segundo proyecto escogido.
“Nuestro proyecto para salvaguardar la continuidad de la humanidad consiste en construir una gigantesca nave espacial equivalente a unos 20 campos de fútbol y la altura de un edificio de 20 pisos. Tendrá un lago artificial que proveerá el agua potable y que permita practicar deportes náuticos. Llevará tierra para campos de golf y para algunos cultivos. El despegue y propulsión será con reactores nucleares. La financiación de la nave estará asegurada por la fortuna de los más grandes multimillonarios del mundo y ellos y sus familias serán los únicos viajeros.
A pie de página encontramos una acotación de los notables donde nos cuestionan el daño que causaría el despegue de una nave tan grande y tan pesada. Nosotros les contestamos que no se preocupen. Como dicen los colegas del informe en blanco, si al fin y al cabo vamos a ser chicharrón ¿qué más da una chamuscadita previa?

El representante del tercer proyecto escogido, el del grupo número dos, inició su disertación así:
“Estuvimos un poco demorados en la entrega de nuestro proyecto, porque también nos vimos enfrascados en los problemas que describieron los colegas del informe en blanco. También analizamos las posibilidades por las que optaron los colegas del grupo cinco con su nave súper gigante y la forma de financiar su construcción.
Afortunadamente sorteamos esos pasos y esta es nuestra solución, también encaminada a salvaguardar la continuidad de la especie humana y toda vida terrestre, en algún lugar del infinito.
Nuestro proyecto es económico y se puede realizar en corto tiempo, aunque ello signifique nuestro sacrificio.
Consiste en una nave espacial robotizada y como viajeros sólo llevará dos muestras de ADN de cada especie viviente en nuestro planeta, así como muestra de nuestros minerales. También viajara una recopilación de toda la historia de la humanidad sin ninguna omisión.
Reconocemos que hubo dos tópicos en los cuales fue ardua la discusión: la muestra del ADN de algunos animales y algunos episodios de la civilización.
En cuanto al primer caso el biólogo del grupo pudo convencernos de la necesidad de conservar el equilibrio biológico y ecológico de la madre natura, aunque algunas especies no nos simpaticen. Sin embargo, algunos colegas aún guardan recelo al respecto. ¿Qué tal, llevar mosquitos y otros insectos? Pero si queremos que esas generaciones futuras escuchen el agradable trinar de un mirlo o un turpial hay que alimentarlos con uno de sus bocados preferidos.
La discusión sobre el segundo punto fue más acalorada porque incluir ciertos lunares de la civilización es tocar a algunos pueblos, razas o países. El proyecto corría el riesgo de atrasarse porque alguna nación ofendida se negaría a contribuir con la financiación.
Muchos son los puntos oscuros vividos por el hombre a causa de su religión, de sus formas de gobierno y de su propio ego y por más vergüenza que nos cause tenemos que aceptarlo, pues quien reconoce su pasado vislumbra un mejor futuro”.

La intervención de los exponentes de cada proyecto a menudo era interrumpida por aplausos o estruendosos abucheos que obligaban la intervención de los guardias de seguridad. Por ejemplo, los integrantes del grupo número nueve, los del informe en blanco, fueron los más abucheados y además, los tildaban de cobardes, flojos, aprovechados, irresponsables.
Los del segundo proyecto, el grupo número cinco, los de la nave super gigante solo para multimillonarios, casi no terminan su intervención. Les gritaban bandidos, abyectos, testaferros. Este grupo sí que encendió los ánimos tanto de los presentes como de los televidentes en el mundo.
La intervención del grupo número dos, los de las muestras de ADN, fue muy tranquila, en algunos momentos se escucharon aplausos regados por aquí, por allá y acullá. Si el grupo cinco causó la ira del planeta, el grupo dos hundió a los humanos en la más profunda tristeza, eso de terminar convertidos en chicharrón no tenía mucha gracia.

Terminada la intervención de los grupos, el moderador continuó con la palabra:
“Como han podido observar, la comisión de los notables que se encargó de seleccionar los proyectos no ha estado presente en la presentación de los mismos, la razón es que han estado ocupados analizando una propuesta que recibimos a última hora y que parece llamó mucho su atención después de compararla con las anteriores.
Permítanme por favor esbozar dicho proyecto.

Un ciudadano colombiano parece que ya había analizado los problemas con que tropezaron los grupos de trabajo y ha propuesto lo siguiente:
¡Viajaremos todos, pero con casa y todo!
La explosión de alegría y alborozo de los presentes y en todo el mundo fue unánime. Durante quince minutos las personas brincaban, daban vueltas, abrazos por aquí, pañuelos blancos por allá, lágrimas y vivas por todas partes. De pronto, el silencio fue universal, justo en ese momento el moderador pudo retomar la palabra.

“Señores, agradecemos su atención. Este problema nos tiene a todos muy susceptibles. El alborozo que han expresado es comprensible y el brusco silencio también. Continúo con el informe. Este señor propone convertir nuestro planeta en esa gigantesca nave espacial que hemos escuchado ya. Recomienda los medios con los cuales impulsarla y mantenerla en curso. La comisión de los notables ha seleccionado un grupo de especialistas escogido de los grupos anteriores para que se hagan cargo del trabajo y dentro de 30 días presentarán el proyecto en concreto”.
El salón de la conferencia se fue evacuando en grupos de tres o cinco personas todas inclinadas hacia aquel que comentara algo de lo escuchado. 

Al término del tiempo señalado:
La explicación del proyecto en su primera fase es la siguiente:
“Impulsar el planeta Tierra para ocupar la órbita del cinturón de Asteroides”.

Quietud y silencio en el salón de conferencias. Algunos sacudían la cabeza tratando de espabilarse y asimilar mejor lo escuchado. Otros volteaban hacia el lado tratando de buscar una explicación y se encontraban con expresiones faciales similares: cejas arqueadas, hombros arriba y bocas abiertas en algunos.
Casi al unísono los representantes de la prensa empezaron a disparar sus preguntas y para calmar esta Torre de Babel, el moderador tomó la palabra y continuó.
“Su atención por favor. Entendemos sus inquietudes y por eso hemos venido preparados para dar respuestas a sus preguntas ya que nosotros también tuvimos esa reacción. Las resumiremos así:
¿Cómo impulsar el planeta?
Igual que todos los lanzamientos hechos hasta ahora. Utilizando cohetes impulsores, pero en vez de llevarlos por fuera de la nave, ahora estarán por dentro, instalados en el interior de la tierra. Como toberas se utilizarían los cráteres de algunos volcanes.

El principal de ellos será El Cayambe, de 5.790 metros de altura, ubicado sobre el eje del Ecuador y a 78° de longitud oeste en la República del Ecuador, Sur América. Los otros dos son: El Poro de 2.583 metros de altura, ubicado a 1° de latitud norte y 37° de longitud Este, en Kenya, Africa. El Mount Wilhein de 4.599 metros de altura, ubicado a 145° de longitud Este y 5° de latitud sur, Nueva Guinea, Oceanía.
Como se darán cuenta estos puntos están equidistantes más o menos 120°. Según los cálculos efectuados por la NASA el lanzamiento se efectuaría dentro de ocho años, momento preciso en que la tierra en su órbita, está más alejada del sol y en el extremo opuesto de Marte.

El cohete principal será el encargado de dar el impulso al planeta para que alcance la órbita del cinturón de asteroides, los otros dos se encargarán del direccionamiento y control de rotación.
Un periodista pregunta: ¿Señor MM, nos han dado muchas explicaciones sobre este viaje, pero nos puede explicar como diablos vamos a parar la nave cuando lleguemos a nuestro destino?
MM- Tranquilo, no se preocupe por eso pues tenemos muchos años para buscar la respuesta.
¿Cómo evitar el peligro que representa un bombardeo de asteroides? Preguntó alguien.
Este es el menor de los males, pues al entrar en la órbita de ellos y movernos a su misma velocidad circunvalar, perderían toda esa fuerza conque penetran actualmente en nuestra atmósfera. Por supuesto que al momento de entrar en su órbita, algunos caerán, pero el daño será menor y únicamente local.
Se armó una discusión con respecto a la luna. Los más escépticos pensaban que la gravedad de la tierra no podría arrastrar consigo a la luna y que eso podría perturbar la vida en la tierra por todo aquello de las mareas y demás.
Alguien rebuscando allá dentro de su ser, opinó que sería muy triste la vida sin la luna, eso acabaría todo romanticismo. El moderador respondió: no nos preocupemos por eso porque en realidad no sabemos si la tierra puede o no arrastrar a la luna. En cuanto a lo otro recuerden que a muchas personas les han trasplantado el corazón y han seguido amando a sus seres queridos igualmente.
Alguien interrumpió y dijo: ¿eso que tiene que ver?
Que el hecho de no tener luna no significa que dejemos de ser románticos. ¿O acaso no hemos amado en una noche oscura? Además, cuando lleguemos a nuestro destino tendremos miles de estrellas fugaces que son tan románticas como la luna... y además nos conceden deseos.
¿Qué diferencia hay entre sufrir ese holocausto aquí o sufrirlo allá? Preguntó otro.
Pues, conforme se están produciendo los cambios en nuestra estrella solar, si estamos allá tendremos más años para idear otra estrategia. De todas maneras y para terminar esta rueda de prensa, traemos a colación una frase, no tan científica pero que no deja de ser una gran verdad, sobre todo en estos tiempos, y con la cual finaliza su exposición el señor que ideó este proyecto: “Quien no arriesga un huevo no obtiene un pollo”.

El día del despegue podría decirse que media humanidad quería decir algo, pero la otra media no quería escuchar nada, hundida en el más absoluto mutismo. Se inició el último informe así:
Y ahora las palabras de MM, el director de la NASA míster Kevin Melford Martínez:
“Bla, bla… bla”.
El último en tomar la palabra será el Papa y él mismo activará el sistema de encendido de los cohetes y apagará los sistemas eléctricos del planeta.
Quería comentarles algo que me intriga, por favor no se alarmen. Es que me he dado cuenta que este es el único viaje donde va tanta gente y nadie ha hecho maletas”.
El discurso del presidente de Estados Unidos.
“En estos momentos vienen a mi memoria aquellas gestas a mediado del siglo pasado cuando las dos potencias de la época, La Unión Soviética y los Estados Unidos de América iniciaron su carrera espacial, para conocer como era el espacio exterior y como se podría llevar un humano a otro planeta. En esos proyectos se gastaron enormes sumas de dinero más que todo por la vanidad del hombre. Pero también es cierto que esas experiencias produjeron muchas satisfacciones a la humanidad. Hoy estamos en lo mismo, pero tenemos razones distintas y es de incumbencia general. Hoy vamos todos a borde de esta gigantesca nave espacial. Suerte para todos.

A continuación el Papa Pedro, apodado Pedro NM (de Nuevo Milenio) y en nombre del cristianismo que orienta desde hace 18 años, se dirigirá a la humanidad.
“Queridos hermanos, aunque solo represento al catolicismo, quiero hacerles llegar mi mensaje a mis congéneres. La decisión está tomada y quisiera decirles muchas cosas pero solo diré esto: mucha suerte y que Dios nos bendiga, pues a lo mejor vamos hacia él”.
¡Fuego!

FIN
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